<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Recitando &#187; Dámaso Alonso</title>
	<atom:link href="http://www.recitando.com/category/autores/damaso-alonso/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://www.recitando.com</link>
	<description>Poemas, poesías, rimas y versos</description>
	<lastBuildDate>Sat, 18 Apr 2009 18:27:11 +0000</lastBuildDate>
	<language>en</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.1</generator>
		<item>
		<title>A UN RÍO LE LLAMAN CARLOS</title>
		<link>http://www.recitando.com/autores/damaso-alonso/a-un-rio-le-llaman-carlos/</link>
		<comments>http://www.recitando.com/autores/damaso-alonso/a-un-rio-le-llaman-carlos/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 14 May 2008 10:07:03 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Recitando</dc:creator>
				<category><![CDATA[Dámaso Alonso]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.recitando.com/?p=354</guid>
		<description><![CDATA[(Charles River, Cambridge, Massachusetts) Yo me senté en la orilla; quería preguntarte, preguntarme tu secreto; convencerme de que los ríos resbalan hacia un anhelo y viven; y que cada uno nace y muere distinto (lo mismo que a ti te llaman Carlos). Quería preguntarte, mi alma quería preguntarte por qué anhelas, hacia qué resbalas, para [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><em>(Charles River, Cambridge, Massachusetts)</em></p>
<p>Yo me senté en la orilla;<br />
quería preguntarte, preguntarme tu secreto;<br />
convencerme de que los ríos resbalan hacia un anhelo y viven;<br />
y que cada uno nace y muere distinto (lo mismo que a ti te llaman Carlos).</p>
<p>Quería preguntarte, mi alma quería preguntarte<br />
por qué anhelas, hacia qué resbalas, para qué vives.<br />
Dímelo, río,<br />
y dime, di, por qué te llaman Carlos.</p>
<p>Ah, loco, yo, loco, quería saber qué eras, quién eras<br />
(genero, especie)<br />
y qué eran, qué significaban «fluir», «fluido», «fluente»;<br />
qué instante era tu instante<br />
cuál de tus mil reflejos, tu ;reflejo absoluto<br />
yo quería indagar el último recinto de tu vida<br />
tu unicidad, esa alma de agua única,<br />
por la que te conocen por Carlos.</p>
<p>Carlos es una tristeza, muy mansa y gris, que fluye<br />
entre edificios nobles, a Minerva sagrados<br />
y entre hangares que anuncios y consignas coronan.<br />
Y el río fluye y fluye, indiferente.<br />
A veces, suburbana, verde, una sonrisilla<br />
de hierba se distiende, pegada a la ribera.<br />
Yo me he sentado allí,<br />
sobre la hierba quemada del invierno para pensar por qué los ríos<br />
siempre anhelan futuro, como tú lento y gris.<br />
Y para preguntarte por qué te llaman Carlos.</p>
<p>Y tu fluías, fluías, sin cesar, indiferente<br />
y no escuchabas a tu amante extático<br />
que te miraba preguntándote<br />
como miramos a nuestra primera enamorada<br />
para saber si le fluye un alma por los ojos,<br />
y si en su sima el mundo será todo luz blanca<br />
o si acaso su sonreír es sólo eso: una boca amarga que besa.<br />
Así te preguntaba: como le preguntamos a Dios en la sombra de los quince años,<br />
entre fiebres oscuras y los días—qué verano— tan lentos.<br />
Yo quería que me revelaras el secreto de la vida<br />
y de tu vida, y por qué te llamaban Carlos.</p>
<p>Yo no sé por qué¿ me he puesto tan triste, contemplando<br />
el fluir de este río<br />
Un río es agua, lágrimas: mas no sé quién las llora.<br />
El río Carlos es una tristeza gris, mas no sé quién la llora.<br />
Pero sé que la tristeza es gris y fluye.<br />
Porque sólo fluye en el mundo la tristeza.<br />
Todo lo que fluye es lágrimas.<br />
Todo lo que fluye es tristeza, y no sabemos de dónde viene la tristeza.<br />
Como yo no sé quién te llora, río Carlos,<br />
como yo no sé por qué eres una tristeza<br />
ni por qué te llaman Carlos.</p>
<p>Era bien de mañana<br />
cuando yo me he sentado a contemplar el misterio fluyente de este río,<br />
y he pasado muchas horas preguntándome, preguntándote.<br />
Preguntando a este río, gris lo mismo que un dios;<br />
preguntándome, como se le pregunta a un dios triste:<br />
¿qué buscan los ríos?, ¿qué es un río?<br />
Dime, dime qué eres, qué buscas,<br />
río, y por qué te llaman Carlos.</p>
<p>Y ahora me fluye dentro una tristeza,<br />
un río de tristeza gris,<br />
con lentos puentes grises, como estructuras funerales grises.<br />
Tengo frío en el alma y en los pies.<br />
Y el sol se pone.<br />
Ha debido pasar mucho tiempo.<br />
Ha debido pasar el tiempo lento, lento, minutos, siglos, eras.<br />
Ha debido pasar toda la pena del mundo, como un tiempo lentísimo.<br />
Han debido pasar todas las lágrimas del mundo, como un río indiferente.<br />
Ha debido pasar mucho tiempo, amigos míos, mucho tiempo<br />
desde que yo me senté aquí en la orilla, a orillas<br />
de esta tristeza, de este<br />
río al que le llamaban Dámaso, digo, Carlos.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.recitando.com/autores/damaso-alonso/a-un-rio-le-llaman-carlos/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>TERCERA PALINODIA: DETRÁS DE LO GRIS</title>
		<link>http://www.recitando.com/autores/damaso-alonso/tercera-palinodia-detras-de-lo-gris/</link>
		<comments>http://www.recitando.com/autores/damaso-alonso/tercera-palinodia-detras-de-lo-gris/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 14 May 2008 10:06:10 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Recitando</dc:creator>
				<category><![CDATA[Dámaso Alonso]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.recitando.com/autores/damaso-alonso/tercera-palinodia-detras-de-lo-gris/</guid>
		<description><![CDATA[Ah, yo quiero vivir dentro del orden general de tu mundo. Necesito vivir entre los hombres. Veo un árbol: sus brazos ya en angustia o ya en delicia lánguida proclaman su verdad: su alma de árbol se expresa, irreductiblemente única. Pero el hombre que pasa junto a mí el hombre moderno con sus radios, con [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Ah, yo quiero vivir<br />
dentro del orden general<br />
de tu mundo.<br />
Necesito vivir entre los hombres.</p>
<p>Veo un árbol: sus brazos ya en angustia<br />
o ya en delicia lánguida<br />
proclaman su verdad:<br />
su alma de árbol se expresa,<br />
irreductiblemente única.</p>
<p>Pero el hombre que pasa junto a mí<br />
el hombre moderno<br />
con sus radios, con sus quinielas, con sus películas sonoras<br />
con sus automóviles de suntuosa hojalata<br />
o con sus tristes vitaminas,<br />
mudo tras su etiqueta que dice «comunismo» o «democracia» dice,<br />
con apagados ojos y un alma de ceniza<br />
¿que es?, ¿quién es?</p>
<p>¿Es una mancha gris, un monstruo gris?</p>
<p>Monstruo gris, gris profundo,<br />
profundamente oculta sus amores, sus odios,<br />
gris en su casa,<br />
gris en su juego,<br />
en su trabajo, gris,<br />
hombre gris, de gris alma.</p>
<p>Yo quiero, necesito,<br />
mirarle allá a la hondura de los ojos, conocerle,<br />
arrancarle su careta de cemento,<br />
buscarle por detrás de sus tristes rutinas.<br />
Por debajo de sus fórmulas de lorito<br />
real (¡Pase usted! ¡Tanto gusto!),<br />
aventarle sus tumbas de ceniza<br />
huracanarle su cloroformo diario.</p>
<p>Un día llegará en que lo gris se rompa,<br />
y tus bandos resuenen arcangéíicos,<br />
oh gran Dios.</p>
<p>Dime, Dios mío, que tu amor refulge<br />
detrás de la ceniza.<br />
Dame ojos que penetren tras lo gris<br />
la verdad de las almas,<br />
la hermosa desnudez de tu imagen:<br />
el hombre.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.recitando.com/autores/damaso-alonso/tercera-palinodia-detras-de-lo-gris/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>DE PROFUNDIS</title>
		<link>http://www.recitando.com/autores/damaso-alonso/de-profundis/</link>
		<comments>http://www.recitando.com/autores/damaso-alonso/de-profundis/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 14 May 2008 10:05:42 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Recitando</dc:creator>
				<category><![CDATA[Dámaso Alonso]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.recitando.com/autores/damaso-alonso/de-profundis/</guid>
		<description><![CDATA[Si vais por la carretera del arrabal, apartaos, no os inficione mi pestilencia. El dedo de mi Dios me ha señalado: odre de putrefacción quiso que fuera este mi cuerpo, y una ramera de solicitaciones mi alma, no una ramera fastuosa de las que hacen languidecer de amor al príncipe sobre el cabezo del valle, [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Si vais por la carretera del arrabal, apartaos, no os inficione mi pestilencia.<br />
El dedo de mi Dios me ha señalado: odre de putrefacción quiso que fuera este mi cuerpo,<br />
y una ramera de solicitaciones mi alma,<br />
no una ramera fastuosa de las que hacen languidecer de amor al príncipe<br />
sobre el cabezo del valle, en el palacete de verano,<br />
sino una loba del arrabal, acoceada por los trajinantes,<br />
que ya ha olvidado las palabras de amor,<br />
y sólo puede pedir unas monedas de cobre en la cantonada.</p>
<p>Yo soy la piltrafa que el tablajero arroja al perro del mendigo,<br />
y el perro del mendigo arroja al muladar.<br />
Pero desde la mina de las maldades, desde el pozo de la miseria,<br />
mi corazón se ha levantado hasta mi Dios,<br />
y le ha dicho: Oh Señor, tú que has hecho también la podredumbre,<br />
mírame,<br />
Yo soy el orujo exprimido en el año de la mala cosecha,<br />
yo soy el excremento del can sarnoso,<br />
el zapato sin suela en el carnero del camposanto,<br />
yo soy el montoncito de estiércol a medio hacer, que nadie compra<br />
y donde casi ni escarban las gallinas.</p>
<p>Pero te amo,<br />
pero te amo frenéticamente.<br />
¡Déjame, déjame fermentar en tu amor,<br />
deja que me pudra hasta la entraña,<br />
que se me aniquilen hasta las últimas briznas de mi ser,<br />
para que un día sea mantillo de tus huertos!</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.recitando.com/autores/damaso-alonso/de-profundis/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>MONSTRUOS</title>
		<link>http://www.recitando.com/autores/damaso-alonso/monstruos/</link>
		<comments>http://www.recitando.com/autores/damaso-alonso/monstruos/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 14 May 2008 10:05:13 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Recitando</dc:creator>
				<category><![CDATA[Dámaso Alonso]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.recitando.com/?p=351</guid>
		<description><![CDATA[Todos los días rezo esta oración al levantarme: Oh Dios, no me atormentes más. Dime qué significan estos espantos que me rodean. Cercado estoy de monstruos que mudamente me preguntan igual, igual que yo les interrogo a ellos. Que tal vez te preguntan, lo mismo que yo en vano perturbo l silencio de tu invariable [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Todos los días rezo esta oración<br />
al levantarme:</p>
<p>Oh Dios,<br />
no me atormentes más.<br />
Dime qué significan<br />
estos espantos que me rodean.<br />
Cercado estoy de monstruos<br />
que mudamente me preguntan<br />
igual, igual que yo les interrogo a ellos.<br />
Que tal vez te preguntan,<br />
lo mismo que yo en vano perturbo<br />
l silencio de tu invariable noche<br />
con mi desgarradora interrogación.<br />
Bajo la penumbra de las estrellas<br />
y bajo la terrible tiniebla de la luz solar,<br />
me acechan ojos enemigos,<br />
formas grotescas me vigilan,<br />
colores hirientes lazos me están tendiendo:<br />
¡son monstruos,<br />
estoy cercado de monstruos!<br />
No me devoran.<br />
Devoran mi reposo anhelado,<br />
me hacen ser una angustia que se desarrolla a sí misma,<br />
me hacen hombre,<br />
monstruo entre monstruos.</p>
<p>No, ninguno tan horrible<br />
como este Dámaso frenético,<br />
como este amarillo ciempiés que hacia ti clama con todos sus tentáculos enloquecidos,<br />
como esta bestia inmediata<br />
transfundida en una angustia fluyente,<br />
no, ninguno tan monstruoso<br />
como esta alimaña que brama hacia ti,<br />
como esta desgarrada incógnita<br />
que ahora te increpa con gemidos articulados,<br />
que ahora te dice:<br />
«Oh Dios,<br />
no me atormentes más,<br />
dime qué significan<br />
estos monstruos que me rodean<br />
y este espanto íntimo que hacia ti gime en la noche”.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.recitando.com/autores/damaso-alonso/monstruos/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>MUJER CON ALCUZA</title>
		<link>http://www.recitando.com/autores/damaso-alonso/mujer-con-alcuza/</link>
		<comments>http://www.recitando.com/autores/damaso-alonso/mujer-con-alcuza/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 14 May 2008 10:04:14 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Recitando</dc:creator>
				<category><![CDATA[Dámaso Alonso]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.recitando.com/autores/damaso-alonso/mujer-con-alcuza/</guid>
		<description><![CDATA[¿Adónde va esa mujer, arrastrándose por la acera, ahora que ya es casi de noche, con la alcuza en la mano? Acercaos: no nos ve. Yo no sé qué es más gris si el acero frío de sus ojos, si el gris desvaído de ese chal con el que se envuelve el cuello y la [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>¿Adónde va esa mujer,<br />
arrastrándose por la acera,<br />
ahora que ya es casi de noche,<br />
con la alcuza en la mano?</p>
<p>Acercaos: no nos ve.<br />
Yo no sé qué es más gris<br />
si el acero frío de sus ojos,<br />
si el gris desvaído de ese chal<br />
con el que se envuelve el cuello y la cabeza<br />
o si el paisaje desolado de su alma.</p>
<p>Va despacio, arrastrando los pies<br />
desgastando suela, desgastando losa,<br />
pero llevada<br />
por un terror<br />
oscuro,<br />
por una voluntad de esquivar algo horrible.</p>
<p>Sí, estamos equivocados.<br />
Esta mujer no avanza por la acera<br />
de esta ciudad,<br />
esta mujer va por un campo yerto,<br />
entre zanjas abiertas, zanjas antiguas, zanjas recientes<br />
y tristes caballones,<br />
de humana dimensión, de tierra removida<br />
de tierra<br />
que ya no cabe en el hoyo de donde se sacó,<br />
entre abismales pozos sombríos,<br />
y turbias simas súbitas<br />
llenas de barro y agua fangosa y sudarios harapientos del color de la desesperanza.</p>
<p>Oh sí, la conozco.<br />
Esta mujer yo la conozco: ha venido en un tren<br />
en un tren muy largo<br />
ha viajado durante muchos días y durante muchas noches:<br />
unas veces nevaba y hacía mucho frío,<br />
otras veces lucía el sol y remejía el viento<br />
arbustos juveniles<br />
en los campos en donde incesantemente estallan extrañas flores encendidas.<br />
Y ella ha viajado y ha viajado,<br />
mareada por el ruido de la conversación,<br />
por el traqueteo de las ruedas<br />
y por el humo, por el olor a nicotina rancia.<br />
¡Oh!:<br />
noches y días,<br />
días y noches,<br />
noches y días,<br />
días y noches,<br />
y muchos, muchos días,<br />
y muchas, muchas noches.</p>
<p>Pero el horrible tren ha ido parando<br />
en tantas estaciones diferentes,<br />
que ella no sabe con exactitud ni cómo se llamaban,<br />
ni los sitios,<br />
ni las épocas.</p>
<p>Ella recuerda sólo<br />
que en todas hacía frío,<br />
que en todas estaba oscuro,<br />
y que al partir, al arrancar el tren<br />
ha comprendido siempre<br />
cuán bestial es el topetazo de la injusticia absoluta,<br />
ha sentido siempre<br />
una tristeza que era como un ciempiés monstruoso que le colgara de la mejilla,<br />
como si con el arrancar del tren le arrancaran el alma,<br />
como si con el arrancar del tren le arrancaran innumerables margaritas,<br />
blancas cual su alegría infantil en la fiesta del pueblo<br />
como si le arrancaran los días azules, el gozo de amar a Dios<br />
y esa voluntad de minutos en sucesión que llamamos vivir.</p>
<p>Pero las lúgubres estaciones se alejaban,<br />
y ella se asomaba frenética a las ventanillas,<br />
gritando y retorciéndose,<br />
sólo<br />
para ver alejarse en la infinita llanura<br />
eso, una solitaria estación<br />
un lugar<br />
señalado en las tres dimensiones del gran espacio cósmico<br />
por una cruz<br />
bajo las estrellas,<br />
y por fin se ha dormido,<br />
sí, ha dormitado en la sombra,<br />
arrullada por un fondo de lejanas conversaciones<br />
por gritos ahogados y empañadas risas,<br />
como de gentes que hablaran a través de mantas bien espesas,<br />
sólo rasgadas de improviso<br />
por lloros de niños que se despiertan mojados a la media noche,<br />
o por cortantes chillidos de mozas a las que en los túneles les pellizcan las nalgas,<br />
&#8230; aún mareada por el humo del tabaco.</p>
<p>Y ha viajado noches y días,<br />
sí, muchos días<br />
y muchas noches.<br />
Siempre parando en estaciones diferentes,<br />
siempre con un ansia turbia, de bajar ella también, de quedarse ella también,<br />
ay,<br />
para siempre partir de nuevo con el alma desgarrada<br />
para siempre dormitar de nuevo en trayectos inacabables.</p>
<p>&#8230; No ha sabido cómo.<br />
Su sueño era cada vez más profundo,<br />
iban cesando,<br />
casi habían cesado por fin los ruidos a su alrededor:<br />
sólo alguna vez una risa como un puñal que brilla un instante en las sombras,<br />
algún chillido como un limón agrio que pone amarilla un momento la noche.<br />
Y luego nada.<br />
Sólo la velocidad,<br />
sólo el traqueteo de maderas y hierro<br />
del tren,<br />
sólo el ruido del tren.</p>
<p>Y esta mujer se ha despertado en la noche,<br />
y estaba sola,<br />
y ha mirado a su alrededor,<br />
y estaba sola<br />
y ha comenzado a correr por los pasillos del tren,<br />
de un vagón a otro,<br />
y estaba sola,<br />
y ha buscado al revisor, a los mozos del tren,<br />
a algún empleado,<br />
a algún mendigo que viajara oculto bajo un asiento,<br />
y estaba sola<br />
y ha gritado en la oscuridad,<br />
y estaba sola,<br />
y ha preguntado en la oscuridad,<br />
y estaba sola,<br />
y ha preguntado<br />
quién conducía,<br />
quien movía aquel horrible tren.<br />
Y no le ha contestado nadie,<br />
porque estaba sola,<br />
porque estaba sola.<br />
Y ha seguido días y días,<br />
loca, frenética,<br />
en el enorme tren vacío,<br />
donde no va nadie,<br />
que no conduce nadie.</p>
<p>&#8230; Y ésa es la terrible,<br />
la estúpida fuerza sin pupilas,<br />
que aún hace que esa mujer<br />
avance y avance por la acera,<br />
desgastando la suela de sus viejos zapatones,<br />
desgastando las losas,<br />
entre zanjas abiertas a un lado y otro,<br />
entre caballones de tierra,<br />
de dos metros de longitud,<br />
con ese tamaño preciso<br />
de nuestra ternura de cuerpos humanos.<br />
Ah, por eso esa mujer avanza<br />
(en la mano, como el atributo de una semidiosa, su alcuza),<br />
abriendo con amor el aire, abriéndolo con delicadeza exquisita,<br />
como si caminara surcando un mar de cruces, o un bosque de cruces,<br />
o una nebulosa de cruces,<br />
de cercanas cruces,<br />
de cruces lejanas.</p>
<p>Ella,<br />
en este crepúsculo que cada vez se ensombrece más<br />
se inclina<br />
va curvada como un signo de interrogación<br />
con la espina dorsal arqueada<br />
sobre el suelo.<br />
¿Es que se asoma por el marco de su propio cuerpo de madera<br />
como si se asomara por la ventanilla<br />
de un tren,<br />
al ver alejarse la estación anónima<br />
en que se debía haber quedado?<br />
¿Es que le pesan, es que le cuelgan del cerebro<br />
sus recuerdos de tierra en putrefacción,<br />
y se le tensan tirantes cables invisibles<br />
desde sus tumbas diseminadas?<br />
¿O es que como esos almendros<br />
que en el verano estuvieron cargados de demasiada fruta<br />
conserva aún en el invierno el tierno vicio<br />
guarda aún el dulce álabe<br />
de la cargazón y de la compañía,<br />
en sus; tristes ramas desnudas, donde ya ni se posan los pájaros?</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.recitando.com/autores/damaso-alonso/mujer-con-alcuza/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>PREPARATIVOS DE VIAJE</title>
		<link>http://www.recitando.com/autores/damaso-alonso/preparativos-de-viaje/</link>
		<comments>http://www.recitando.com/autores/damaso-alonso/preparativos-de-viaje/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 14 May 2008 10:03:35 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Recitando</dc:creator>
				<category><![CDATA[Dámaso Alonso]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.recitando.com/?p=349</guid>
		<description><![CDATA[Unos se van quedando estupefactos, mirando sin avidez, estúpidamente, más allá, cada vez más allá, hacia la otra ladera otros voltean la cabeza a un lado y otro lado, sí, la pobre cabeza, aún no vencida, casi con gesto de dominio, como si no quisieran perder la última página de un libro de aventuras, casi [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Unos<br />
se van quedando estupefactos,<br />
mirando sin avidez, estúpidamente, más allá, cada vez más allá,<br />
hacia la otra ladera<br />
otros<br />
voltean la cabeza a un lado y otro lado,<br />
sí, la pobre cabeza, aún no vencida,<br />
casi<br />
con gesto de dominio,<br />
como si no quisieran perder la última página de un libro de aventuras,<br />
casi con gesto de desprecio<br />
cual si quisieran<br />
volver con despectiva indiferencia las espaldas<br />
a una cosa apenas si entrevista,<br />
mas que no va con ellos.</p>
<p>Hay algunos<br />
que agitan con angustia los brazos por fuera del embozo,<br />
cual si en torno a sus sienes espantaran tozudos moscardones azules<br />
o cual si bracearan en un agua densa, poblada de invisibles medusas.</p>
<p>Otros maldicen a Dios,<br />
escupen al Dios que los hizo<br />
y las cuerdas heridas de sus chillidos acres<br />
atraviesan como una pesadilla las salas insomnes del hospital,<br />
hacen oscilar como viento sutil<br />
las alas de las tocas<br />
y cortan el torpe vaho del cloroformo.</p>
<p>Algunos llaman con débil voz<br />
a sus madres<br />
las pobres madres, las dulces madres<br />
entre cuyas costillas hace ya muchos años que se pudren las tablas del ataúd.</p>
<p>Y es muy frecuente<br />
que el moribundo hable de viajes largos,<br />
de viajes por transparentes mares azules, por archipiélagos remotos,<br />
y que se quiera arrojar del lecho<br />
porque va a partir el tren, porque ya zarpa el barco.<br />
(Y entonces se les hiela el alma<br />
a aquellos que rodean al enfermo. Porque comprenden.)<br />
Y hay algunos, felices,<br />
que pasan de un sueño rosado, de un sueño dulce, tibio y dulce,<br />
al sueño largo y frío.</p>
<p>Ay, era ese engañoso sueño,<br />
cuando la madre, el hijo, la hermana<br />
han salido con enorme emoción, sonriendo, temblando, llorando,<br />
han salido de puntillas,<br />
para decir: «¡Duerme tranquilo, parece que duerme muy bien!»<br />
Pero, no: no era eso.</p>
<p>&#8230; Oh sí; las madres lo saben muy bien: cada niño se duerme de una manera distinta&#8230;</p>
<p>Pero todos, todos se quedan<br />
con los ojos abiertos.<br />
Ojos abiertos, desmesurados en el espanto último,<br />
ojos en guiño, como una soturna broma,<br />
como una mueca ante un panorama grotesco,<br />
ojos casi cerrados, que miran por fisura, por un trocito de arco,<br />
por el segmento inferior de las pupilas.</p>
<p>No hay mirada más triste.<br />
Sí, no hay mirada más profunda ni más triste.</p>
<p>Ah, muertos, muertos, ¿qué habéis visto<br />
en la esquinada cruel, en el terrible momento del tránsito?<br />
Ah, ¿qué habéis visto en ese instante del encontronazo con el camión gris de la muerte?<br />
No sé si cielos lejanísimos de desvaídas estrellas,<br />
de lentos cometas solitarios hacia la torpe nebulosa inicial,<br />
no sé si un infinito de nieves, donde hay un rastro de sangre,<br />
una huella de sangre inacabable,<br />
ni si el frenético color de una inmensa orquesta convulsa<br />
cuando se descuajan los orbes,<br />
ni si acaso la gran violeta que esparció por el mundo la tristeza<br />
como un largo perfume de enero,<br />
ay, no sé si habéis visto los ojos profundos, la faz impenetrable.</p>
<p>Ah, Dios mío, Dios mío, ¿qué han visto un instante esos ojos que se quedaron abiertos?</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.recitando.com/autores/damaso-alonso/preparativos-de-viaje/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>INSOMNIO</title>
		<link>http://www.recitando.com/autores/damaso-alonso/insomnio/</link>
		<comments>http://www.recitando.com/autores/damaso-alonso/insomnio/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 14 May 2008 10:02:59 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Recitando</dc:creator>
				<category><![CDATA[Dámaso Alonso]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.recitando.com/autores/damaso-alonso/insomnio/</guid>
		<description><![CDATA[Madrid es una ciudad de más de un millón de cadáveres (según las últimas estadísticas). A veces en la noche yo me revuelvo y me incorporo en este nicho en el que hace 45 años que me pudro, y paso largas horas oyendo gemir al huracán, o ladrar los perros, o fluir blandamente la luz [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Madrid es una ciudad de más de un millón de cadáveres<br />
(según las últimas estadísticas).</p>
<p>A veces en la noche yo me revuelvo y me incorporo en este<br />
nicho en el que hace 45 años que me pudro,<br />
y paso largas horas oyendo gemir al huracán, o ladrar los<br />
perros, o fluir blandamente la luz de la luna.</p>
<p>Y paso largas horas gimiendo como el huracán, ladrando como<br />
un perro enfurecido, fluyendo como la leche de la ubre<br />
caliente de una gran vaca amarilla.</p>
<p>Y paso largas horas preguntándole a Dios, preguntándole por<br />
qué se pudre lentamente mi alma,<br />
por qué se pudren más de un millón de cadáveres en esta<br />
ciudad de Madrid,<br />
por qué mil millones de cadáveres se pudren lentamente en el mundo.</p>
<p>Dime, ¿qué huerto quieres abonar con nuestra podredumbre?<br />
¿Temes que se te sequen los grandes rosales del día,<br />
las tristes azucenas letales de tus noches?</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.recitando.com/autores/damaso-alonso/insomnio/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Hombre y Dios</title>
		<link>http://www.recitando.com/autores/damaso-alonso/hombre-y-dios/</link>
		<comments>http://www.recitando.com/autores/damaso-alonso/hombre-y-dios/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 14 May 2008 10:02:34 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Recitando</dc:creator>
				<category><![CDATA[Dámaso Alonso]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.recitando.com/autores/damaso-alonso/hombre-y-dios/</guid>
		<description><![CDATA[Hombre es amor. Hombre es un haz, un centro donde se anuda el mundo. Si Hombre falla otra vez el vacío y la batalla del primer caos y el Dios que grita «¡Entro!» Hombre es amor, y Dios habita dentro de ese pecho y profundo, en él se acalla; con esos ojos fisga, tras la [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Hombre es amor. Hombre es un haz, un centro<br />
donde se anuda el mundo. Si Hombre falla<br />
otra vez el vacío y la batalla<br />
del primer caos y el Dios que grita «¡Entro!»</p>
<p>Hombre es amor, y Dios habita dentro<br />
de ese pecho y profundo, en él se acalla;<br />
con esos ojos fisga, tras la valla,<br />
su creación, atónitos de encuentro.</p>
<p>Amor-Hombre, total rijo sistema<br />
yo (mi Universo). ¡Oh Dios, no me aniquiles<br />
tú, flor inmensa que en mi insomnio creces!</p>
<p>Yo soy tu centro para ti, tu tema<br />
de hondo rumiar, tu estancia y tus pensiles.<br />
Si me deshago, tú desapareces.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.recitando.com/autores/damaso-alonso/hombre-y-dios/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Ciencia del amor</title>
		<link>http://www.recitando.com/autores/damaso-alonso/ciencia-del-amor/</link>
		<comments>http://www.recitando.com/autores/damaso-alonso/ciencia-del-amor/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 14 May 2008 10:02:10 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Recitando</dc:creator>
				<category><![CDATA[Dámaso Alonso]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.recitando.com/autores/damaso-alonso/ciencia-del-amor/</guid>
		<description><![CDATA[No sé. Sólo me llega en el venero de tus ojos, la lóbrega noticia de Dios; sólo en tus labios, la caricia de un mundo en mies, de un celestial granero. ¿Eres limpio cristal, o ventisquero destructor? No, no sé&#8230; De esta delicia, yo solo sé su cósmica avaricia, el sideral latir con que te [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>No sé. Sólo me llega en el venero<br />
de tus ojos, la lóbrega noticia<br />
de Dios; sólo en tus labios, la caricia<br />
de un mundo en mies, de un celestial granero.</p>
<p>¿Eres limpio cristal, o ventisquero<br />
destructor? No, no sé&#8230; De esta delicia,<br />
yo solo sé su cósmica avaricia,<br />
el sideral latir con que te quiero.</p>
<p>Yo no sé si eres muerte o si eres vida,<br />
si toco rosa en ti, si toco estrella,<br />
si llamo a Dios o a ti cuando te llamo.</p>
<p>Junco en el agua o sorda piedra herida,<br />
sólo sé que la tarde es ancha y bella,<br />
sólo sé que soy hombre y que te amo.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.recitando.com/autores/damaso-alonso/ciencia-del-amor/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Sobre la libertad humana</title>
		<link>http://www.recitando.com/autores/damaso-alonso/sobre-la-libertad-humana/</link>
		<comments>http://www.recitando.com/autores/damaso-alonso/sobre-la-libertad-humana/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 14 May 2008 10:01:47 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Recitando</dc:creator>
				<category><![CDATA[Dámaso Alonso]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.recitando.com/?p=345</guid>
		<description><![CDATA[Qué hermosa eres, libertad. No hay nada que te contraste. ¿Qué? Dadme tormento. Más brilla y en más puro firmamento libertad en tormento acrisolada. ¿Que no grite? ¿Mordaza hay preparada? Venid: amordazad mi pensamiento. Grito no es vibración de ondas al viento: grito es conciencia de hombre sublevada. Qué hermosa eres, libertad. Dios mismo te [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Qué hermosa eres, libertad. No hay nada<br />
que te contraste. ¿Qué? Dadme tormento.<br />
Más brilla y en más puro firmamento<br />
libertad en tormento acrisolada.</p>
<p>¿Que no grite? ¿Mordaza hay preparada?<br />
Venid: amordazad mi pensamiento.<br />
Grito no es vibración de ondas al viento:<br />
grito es conciencia de hombre sublevada.</p>
<p>Qué hermosa eres, libertad. Dios mismo<br />
te vio lucir, ante el primer abismo<br />
sobre su pecho, solitaria estrella.</p>
<p>Una chispita del volcán ardiente<br />
tomó en su mano. Y te prendió en mi frente,<br />
libre llama de Dios, libertad bella.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.recitando.com/autores/damaso-alonso/sobre-la-libertad-humana/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

